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viernes, 14 de noviembre de 2014

NOBLEZA INCA APRUEBA CONSTITUCION REPUBLICANA COMO SU ACTO FINAL

Durante el verano de 1826 la constitución de la nueva republica del Perú fue aprobado en las provincias del país. También en el Cusco. El 26 de Agosto 1826 el Colegio Electoral de la provincia se reunió en la sala general del convento de la Merced y sancionó y aprobó la Constitución peruana. En total 95 Electores eran presentes, de cuales 18 pertenecían a la nobleza indígena: Ramón Cusihuaman, Mariano Callcoyupanqui (Challcoyupanqui), Pablo Sicos, Anselmo Cusilloclla, Juan Mariano Tisoc Sayritupa, Pascual Guamanrimachi, Ignacio Yanquismanchi (Yanquirimachi), Gregorio Quispe Aman (Quispe Amau), Antonio Sicos, Asencio Cayoguallpa, Rafael Veredas, Juan Ignacio Sutachimapanaca, Antonio Cuntito, Faustino Guallpayupanqui, Julian Ninancuro, Buenaventura Sapaca, Andrés Tecsitupa y Felix Gualparimachi.

Simón Bolívar (Gil de Castro)
Dos semanas después, el 9 de Septiembre 1826, se firmó en Cusco la Acta para aclamar S.E. el Libertador Simón Bolívar como Presidente de la Republica del Perú. En esta ocasión 72 Electores eran presentes, de cuales 14 pertenecían a la nobleza indígena: Ramón Cusihuaman, Juan Mariano Tisoc Sayritupa, Mariano Callcoyupanqui, Ignacio Sutanichapanaca (Sutachimapanaca), Pascual Tupa Guamanrimachi, Julian Ninancuro, Juan Cantito, Faustino Guallparimachi, Buenaventura Sapaca, Antonio Cantito, Andres Tesci (Tecse), Gregorio Quispe Amari (Quispe Amau), Pedro Tupa Orccohuarancca y Antonio Sicos.

La mayoría de los nobles provenían de la parroquia de San Sebastián. Algunos como Sicos y Ninancuro eran de origen Ayarmaca. Los Cayoguallpa, Challcoyupanqui, Guallpayupanqui, Guallparimachi, Guamanrimachi, Orccohuarancca, Sapaca, Sutachima y Tecse pertenecían a los antiguos ayllus imperiales reducidos a San Sebastián. Otros descendientes Inca eran Ramón Cusihuaman, que vivía en la parroquia de San Pedro, e Ignacio Yanquirimachi y Juan Mariano Tisoc Sayretupa que vivían ambos en San Blas y San Jerónimo.

La Constitución de 1826 tuvo una corta vida, ya que fue suspendida con la salida de Bolívar del país en Enero 1827. En 1828 durante el gobierno del Mariscal La Mar una nueva constitución fue aprobada.

Después de la Independencia la élite indígena desapareció rápidamente de la escena política nacional. Los ideales de Bolívar de libertad, fraternidad e igualdad para todos los peruanos, basados en la Revolución Francesa, no sobrevivieron: el 3 de Noviembre 1827 el Gobierno introdujo un impuesto directo solamente para mestizos e indígenas.

Fuentes:
“La Constitucion Politica del Perú, del año de 1826” por La Republica Peruana, imprenta de la Libertad, José Maria Masías, Lima 1826
Victor Peralta Ruiz, “En pos del tributo: Burocracia estatal, elite regional y comunidades indígenas en el Cusco rural, 1826-1854”, Centro de Estudios Andinos Bartolomé de las Casas, Cusco 1991

miércoles, 18 de junio de 2014

SAN SEBASTIAN CENTRO DE LA NOBLEZA INCA

Cuando durante el gobierno del Virrey Francisco de Toledo (1569-1581) la política de las reducciones indígenas fue finalizado, el antiguo pueblo de Saña, rebautizado como San Sebastián, recibió nada menos que seis ayllus imperiales relacionados a gobernadores Inca. Casa la mitad de los miembros de la familia imperial Inca fueron reubicados a este lugar. Los ayllus Chima (de Manco Capac), Raurau (de Sinchi Roca), Apumayta (de Capac Yupanqui), Vicaquirao (de Inca Roca), y gran parte de los ayllus Aucaylli (de Yahuar Huacac) y Sucso (de Viracocha). La otra parte de estos dos últimos ayllus fue reducida al antiguo pueblo de Oma/Uma, ahora llamada San Jerónimo.

San Sebastián y la ubicación de las tres partes relacionadas a los ayllus ancestrales.
Más de dos siglos después, alrededor 1820, cuando Perú fue independiente, San Sebastián todavía era dominada por las antiguas familias Incas. En esta época más de 60 familias nobles Inca todavía eran reconocidas en Cusco y la mitad vivía en San Sebastián. La nobleza era dividida por tres zonas. Primera al lado norte del camino real (ahora Avenida de la Cultura) vivían los nobles de los ayllus más importantes Aucaylli y Sucso con sus tierras en Rumihuasi y Callachaca entre otros. Ellos tenían el monopolio de la producción de las tejas para los techos de las casas coloniales, aparte de ser agricultores. Estos ayllus tenían la gran mayoría de las familias nobles del pueblo con apellidos como por ejemplo Chara, Huamanrimachi, Incaroca, Mayta y Quisiyupanqui.

Las firmas de nobles Incas importantes de San Sebastián: Blas Pumaguallpa, Felix Tupa Guamanrimachi, Marcelo Rimachi Mayta, Pedro Nolasco Ingaroca, Asencio Sota Yupanqui, Pablo Yngaroca y Julián Sapaca del 30 de Octubre 1800 cuando dan poder para pleitos al procurador Francisco Bueno de Arana.
Fuente: ARC NOT Bernardo Gamarra 1799 Leg. 132 pagina 562
La casona de la familia (Rimachi) Mayta
es la única que sobrevivió en la plaza
principal de San Sebastián
Al lado suroeste del camino real vivían los miembros de los ayllus Chima y Raurau con en total solo tres familias nobles. Del ayllu Chima las familias Tecse y Tupaaucaylle y del ayllu Raurau la familia Sapaca. Y al lado sudeste vivían los nobles de los ayllus de la población preinca Ayarmaca con por ejemplo las familias Ninancuro y Sicos. Durante la época colonial los ayllus Apumayta y Vicaquirao perdieron su importancia. Ambos tenían solo una familia noble alrededor 1820: Cusiguaman del ayllu Apumayta y Pumaguallpa Chillitupa del ayllu Vicaquirao.

Ahora, dos siglos más tarde, la situación ha cambiado. Con la fuerte urbanización de la última década muchas tierras agrícolas han sido llenadas con construcciones y mucha gente nueva se ha mudado a San Sebastian. Las antiguas familias ya son una minoría y varios miembros han salido de San Sebastián. En el casco histórico mucho ha cambiado también en la segunda mitad del Siglo XX. Las casonas antiguas de adobe han sido reemplazadas por edificios de concreto. Los arcos alrededor de la plaza principal y en las calles principales han desaparecidos. Estas calles también han perdido sus nombres tradicionales relacionados a estos ayllus ancestrales. En primera instancia queda poco de épocas anteriores.

Mariano Huamanrimachi Ichillumpa
(ayllu Sucso) y su esposa Margarita
Tupahuaccaillo Chacón (ayllu Chima)
Pero, detrás algunas puertas en las calles antiguas de San Sebastián viven todavía familias descendientes de los gobernadores Inca. Puertas cuando uno pase en la calle no tienen ninguna distinción. Es fácil perderlos. Pero entrando uno ve un pasaje ancho con muros de adobe que va a los cuartos principales y que tiene al lado almacenes, lugares para los cuyes y otros cuartos. Aquí viven familias cuyos árboles genealógicos van más allá de la llegada de los españoles. Cuyos ancestros eran los dueños y gobernadores de estas tierras y cuales demostraban orgullosamente durante la época colonial su ascendencia Inca en las fiestas religiosas como Corpus Christi. Para sus descendientes actuales este es una memoria casi perdida.