viernes, 24 de octubre de 2014

LOS UCLUCANA, UN LINAJE CHACHAPOYA EN SANTA ANA EN CUSCO

En los Siglos XVII y XVIII la familia Uclucana tenía el cargo de Caciques del ayllu Chachapoyas en la parroquia de Santa Ana en Cusco. El último representante, Don Gregorio Oclocana y Vera, murió alrededor 1850, terminando un linaje que vivió probablemente en este barrio desde la época de Tupac Yupanqui. Durante el cacicazgo de esta familia se comisionó la impresionante serie de cuadros del Corpus Cristi para la iglesia de Santa Ana, quizás para demostrar el poder del Cacique.

Originalmente, Santa Ana había sido el barrio inca de Carmenca, y se convirtió en una parroquia dedicada a Santa Ana para la población indígena, ya era el lugar donde vivían los Cañaris y Chachapoyas. Ellos fueron traídos de sus lugares de origen, cuando fueron conquistados por el Emperador Tupac Yupanqui alrededor el año 1460 y funcionaban como guardias del Inca. Después la muerte del emperador Huayna Capac ellos apoyaron a Huascar como el legitimo heredero del trono en contra de Atahualpa. Él los castigó por eso. En consecuencia, cuando llegaron los españoles, ellos fueron de los primeros que ofrecieron su apoyo. Por esto, recibieron la excepción de pagar tributo.

Uno de los cuadros de la serie del Corpus Cristi
Alrededor 1680 Francisco Uclucana era Cacique del ayllu Chachapoyas y casado con Juana Guaypar Topa. Ella era probablemente hermana de Miguel Pomayalli Guaypar Topa Ynga, uno de los nobles Incas más prestigiosos de su época y descendiente de Huayna Capac. El historiador cusqueño Donato Amado piensa que Francisco posiblemente comisionó la serie de cuadros de Corpus Cristi para demostrar su importancia y poder a su suegro y los otros nobles de sangre Inca, porque ellos consideraban a los nobles no-Inca como menos y los excluyeron de los cargos honoríficos como el Alférez Real de los Indios Nobles, el porta estandarte durante la procesión de Santiago.

La familia termina en línea masculina con la nieta de Francisco, Juana Uclucana Soria. Ella queda huérfana de menor edad alrededor 1730 y no sucede en el cacicazgo de su padre. Quien asumió el poder fue Don Asencio Ramos Titu Atauchi, otro descendiente de Huayna Capac. Al morir Asencio (1750) su hijo político Pablo Soria Condorpusa lo sucede, y años después éste lo pierde a manos de Juana, quien recupera su herencia en 1769/70. Juana, por su parte, tuvo tres esposos: Santos Ccayotupa, Simon Bustinza y al final Gregorio Tupa Sinchi Roca, hijo del Noble principal de Maras.

Su hijo de su segundo matrimonio, Isidro Bustinza y Oclacana, la sucede como Cacique en Santa Ana. El se casó con Rafaela Vera. Su hijo Gregorio Oclacana y Vera es el último de la familia. En su testamento del año 1850 dice que tenía como bienes la hacienda Huilcarpay en Santa Ana, heredado de su padre, una casa en Limacpampa Chica comprado por su padre, 30 cabezas de ganado vacuno, 100 de ganado lanar y una mula. Poco después, el 27 de Agosto 1850, vendió la hacienda Huilcarpay a Francisca Niño de Guzman. Es la última vez que su nombre aparece en los registros.

1 comentario:

  1. Hola, escribo desde Argentina, Provincia de Corrientes, cuna de nuestro Libertador el Generalísimo José de San Martín. Tengo mis serías dudas, mi apellido es VERA y hace tiempo siento fuerte apego a esta tierra hermana de Perú, que por consiguiente ya la siento mi segunda patria, como así también los lazos amistosos que he forjado con su gente allí... Será que mis raíces ancestrales están por esos lares??? y por eso este fuerte llamado de la tierra cada vez más intenso desde mi ser???
    Saludos desde Argentina.

    Mercedes Vera

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