miércoles, 18 de junio de 2014

SAN SEBASTIAN CENTRO DE LA NOBLEZA INCA

Cuando durante el gobierno del Virrey Francisco de Toledo (1569-1581) la política de las reducciones indígenas fue finalizado, el antiguo pueblo de Saña, rebautizado como San Sebastián, recibió nada menos que seis ayllus imperiales relacionados a gobernadores Inca. Casa la mitad de los miembros de la familia imperial Inca fueron reubicados a este lugar. Los ayllus Chima (de Manco Capac), Raurau (de Sinchi Roca), Apumayta (de Capac Yupanqui), Vicaquirao (de Inca Roca), y gran parte de los ayllus Aucaylli (de Yahuar Huacac) y Sucso (de Viracocha). La otra parte de estos dos últimos ayllus fue reducida al antiguo pueblo de Oma/Uma, ahora llamada San Jerónimo.

San Sebastián y la ubicación de las tres partes relacionadas a los ayllus ancestrales.
Más de dos siglos después, alrededor 1820, cuando Perú fue independiente, San Sebastián todavía era dominada por las antiguas familias Incas. En esta época más de 60 familias nobles Inca todavía eran reconocidas en Cusco y la mitad vivía en San Sebastián. La nobleza era dividida por tres zonas. Primera al lado norte del camino real (ahora Avenida de la Cultura) vivían los nobles de los ayllus más importantes Aucaylli y Sucso con sus tierras en Rumihuasi y Callachaca entre otros. Ellos tenían el monopolio de la producción de las tejas para los techos de las casas coloniales, aparte de ser agricultores. Estos ayllus tenían la gran mayoría de las familias nobles del pueblo con apellidos como por ejemplo Chara, Huamanrimachi, Incaroca, Mayta y Quisiyupanqui.

Las firmas de nobles Incas importantes de San Sebastián: Blas Pumaguallpa, Felix Tupa Guamanrimachi, Marcelo Rimachi Mayta, Pedro Nolasco Ingaroca, Asencio Sota Yupanqui, Pablo Yngaroca y Julián Sapaca del 30 de Octubre 1800 cuando dan poder para pleitos al procurador Francisco Bueno de Arana.
Fuente: ARC NOT Bernardo Gamarra 1799 Leg. 132 pagina 562
La casona de la familia (Rimachi) Mayta
es la única que sobrevivió en la plaza
principal de San Sebastián
Al lado suroeste del camino real vivían los miembros de los ayllus Chima y Raurau con en total solo tres familias nobles. Del ayllu Chima las familias Tecse y Tupaaucaylle y del ayllu Raurau la familia Sapaca. Y al lado sudeste vivían los nobles de los ayllus de la población preinca Ayarmaca con por ejemplo las familias Ninancuro y Sicos. Durante la época colonial los ayllus Apumayta y Vicaquirao perdieron su importancia. Ambos tenían solo una familia noble alrededor 1820: Cusiguaman del ayllu Apumayta y Pumaguallpa Chillitupa del ayllu Vicaquirao.

Ahora, dos siglos más tarde, la situación ha cambiado. Con la fuerte urbanización de la última década muchas tierras agrícolas han sido llenadas con construcciones y mucha gente nueva se ha mudado a San Sebastian. Las antiguas familias ya son una minoría y varios miembros han salido de San Sebastián. En el casco histórico mucho ha cambiado también en la segunda mitad del Siglo XX. Las casonas antiguas de adobe han sido reemplazadas por edificios de concreto. Los arcos alrededor de la plaza principal y en las calles principales han desaparecidos. Estas calles también han perdido sus nombres tradicionales relacionados a estos ayllus ancestrales. En primera instancia queda poco de épocas anteriores.

Mariano Huamanrimachi Ichillumpa
(ayllu Sucso) y su esposa Margarita
Tupahuaccaillo Chacón (ayllu Chima)
Pero, detrás algunas puertas en las calles antiguas de San Sebastián viven todavía familias descendientes de los gobernadores Inca. Puertas cuando uno pase en la calle no tienen ninguna distinción. Es fácil perderlos. Pero entrando uno ve un pasaje ancho con muros de adobe que va a los cuartos principales y que tiene al lado almacenes, lugares para los cuyes y otros cuartos. Aquí viven familias cuyos árboles genealógicos van más allá de la llegada de los españoles. Cuyos ancestros eran los dueños y gobernadores de estas tierras y cuales demostraban orgullosamente durante la época colonial su ascendencia Inca en las fiestas religiosas como Corpus Christi. Para sus descendientes actuales este es una memoria casi perdida.

1 comentario:

  1. Lo veo estupendo:conocer,reconocer y valorar las raices de nuestra raza Incaica.

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